viernes, 13 de abril de 2012

"lolita"....( Vladimir Nabókov )





Vladímir Nabókov nació el 10 de abril de 1899 (22, según el calendario Gregoriano) en la casa nº 47 en la calle Bolsháya Morskáya de San Petersburgo. 18 años después, el 2 (15) de noviembre de 1917 y una semana después de la revolución bolchevique, Vladímir tuvo que abandonarla para no volver nunca más.
Casa de los Nabókov
Después de la revolución bolchevique la casa de los Nabókov fue nacionalizada y sólo setenta años después, gracias a la ayuda del entonces alcalde de San Petersburgo Alexandr Sobchak, el nombre de sus célebres propietarios restableció su vínculo con el magnífico edificio en la calle Bolsháya Morskáya. En 1998 en la antigua mansión de los Nabókov abrió sus puertas el museo del escritor. Actualmente sus dependencias ocupan la primera planta de la casa natal de Vladímir Nabókov. Es un edificio de estilo modernista situado a pocos metros de la catedral de San Isaac, en el corazón de la antigua capital del Imperio Ruso.
A lo largo de su historia la casa de los Nabókov fue reformada en varias ocasiones. La última reforma se llevó a cabo a finales del siglo XIX, poco después de la boda de los padres del escritor.
Los techos y las paredes de la casa originalmente estaban revestidos de madera labrada en estilo modernista.
Pero en la actualidad únicamente la primera y la segunda plantas del edificio conservan estancias con su antigua decoración.
El museo ofrece a sus visitantes una valiosa exposición ubicada en el comedor, el recibidor y la biblioteca de la casa de los Nabókov. Otras dependencias acogen eventuales exposiciones de pintura y diferentes programas académicos. Entre éstos últimos cabe nombrar los anuales Nabókov Readings y la escuela estival para los estudiosos de Nabókov.




Como profesor, Humbert deja Europa por los Estados Unidos de América y alquila una habitación en la casa de Charlotte Haze después de conocerla a ella y a su hija Dolores mientras tomaban el sol en el jardín. Dolores tiene doce años y le dicen, de manera cariñosa, «Lo» o «Lolita». Su madre Charlotte es una viuda solitaria y se convierte inconscientemente en el enlace de Humbert con su hija. En poco tiempo, Charlotte se casa con Humbert. Un día, Charlotte encuentra el diario de su nuevo marido, lleno de confesiones de su obsesión con Dolores y de su desengaño con su nueva mujer. Ella, enfadada y triste, sale de casa rápidamente y muere atropellada.
Humbert queda entonces como legítimo encargado de la joven Lolita con la que convive durante un tiempo en el que aumentan sus deseos de poseerla. Humbert comienza a viajar por todo EE.UU., de motel en motel, acompañado por Lolita, con la que se ayunta. Esto empieza tras una serie de intentos por parte Humbert que queda sorprendido cuando se da cuenta de que Lolita había descubierto ya algunos de los secretos del sexo en un campamento, el campamento Q., esa letra coincide con la inicial del apellido de Quilty. Clare Quilty, un depravado artista, acaba con la relación cuando convence a Lolita para dejar a Humbert y escaparse con él.
Bladimir Nabókov
Al final de la novela, cuando Humbert se encuentra de manera fugaz con Lolita, sólo lo hace para darle el dinero que ella le había pedido para poder empezar desde cero ella y su nuevo marido, en Alaska. Entonces es cuando Humbert comprende que aún desea a Lolita, no sólo por la atracción sexual que sentía por esta clase de mujeres, sino porque él está realmente enamorado de ella. Humbert, como forma de redimirse y vengar los sufrimientos pasados de Lolita, decide asesinar a Clare Quilty. La novela culmina con un episodio de violencia refinada. En el epílogo, Humbert muere de trombosis en la cárcel después de escribir su historia; mientras Lolita muere al dar a luz a un niño en la Navidad de ese mismo año.

lunes, 26 de marzo de 2012

"Brooklyn Follies" Paul Auster


Escritor estadounidense, Paul Auster está considerado como uno de los más grandes autores norteamericanos contemporáneos, destacando por obras tan conocidas como La trilogía de Nueva York.

Auster estudió en Columbia y tras licenciarse en literatura se instaló en París, donde trabajó como traductor hasta su vuelta a Estados Unidos en 1974. Establecido en Brooklyn desde entonces, Auster se dedicó a la literatura tras el éxito conseguido por sus novelas Ciudad de cristal, Fantasmas y La habitación cerrada.

Auster combina temas cercanos a la filosofía y al existencialismo con tramas en ocasiones cercanas al realismo mágico con resultados que le han llevado a conseguir numerosos éxitos, como El país de las últimas cosas, El palacio de la luna o Leviatán, entre otros.

Además, Auster siempre ha sentido una especial predilección por el mundo del cine, siendo el autor de guiones como La música del azar, Smoke, Blue in the Face, Lulu en el puente o La vida interior de Martin Frost, entre otros, algunos de los cuales ha llegado a dirigir.

A lo largo de su carrera literaria, Paul Auster ha recibido numerosos galardones, entre los que habría que destacar el Premio Médicis, la Orden de las Artes y las Letras de Francia o el Príncipe de Asturias de las Letras.

Brooklyn Follies es una novela del año 2005 escrita por Paul Auster.

Trama

Nathan Glass, de 60 años, vuelve a Brooklyn después de que su esposa lo haya abandonado. Se ha recuperado de un cáncer de pulmón y está buscando un lugar tranquilo para morir. En Brooklyn encuentra a su sobrino Tom, al que no ha visto en muchos años. Tom se ha dado por vencido en la vida y se ha resignado a encadenar trabajos sin sentido mientras espera que su vida cambie. Ambos desarrollan una estrecha amistad, ayudándose y entreteniéndose el uno al otro en sus desgracias y miserias, mientras tratan de dejar la vida de lado. También está Harry, un homosexual al que le gusta hacer algunas cosas contra corriente. Aun así se irá formando un vínculo muy especial entre ellos.
Cuando Lucy, una niña pequeña que se niega a hablar, aparece en sus vidas, de repente se tiende un puente entre su pasado y su futuro que ofrece a Tom y a Nathan una posibilidad de redención.
Brooklyn Follies contiene todos los elementos clásicos de la novela de Paul Auster. El protagonista es un hombre solitario que ha sufrido un cambio total desafortunado. El relato está basado en situaciones inesperadas y en coincidencias

"Puente de Brooklyn"
Donde se divisa (MANHATTAN)


(BROOKLYN)
DONDE SE DESARROLLA LA HISTORIA


jueves, 15 de marzo de 2012

"El edificio Yacobián" de : Alaa al Aswany.....

Escritor egipcio nacido en 1957. Es miembro fundador del movimiento político Kefaya. Cursó estudios de Odontología en Egipto y en Chica, EE. UU. Ha publicado numerosos artículos en diarios egipcios hablando sobre literatura, política y problemas sociales. Su segunda novela, The Yacoubian Building (Imarat Ya‘qubian, traducido en España como El edificio Yacobián (2003), es una descripción irónica de la moderna sociedad egipcia que ha tenido mucho éxito tanto en Egipto como en otros países de Oriente Próximo. Ha sido traducido al inglés, francés, noruego y español, entre otros idiomas, y adaptado a una película (en 2006) y a una serie de televisión (en 2007) del mismo nombre. Otra de sus novelas, Chicago (2007) está ambientada en la ciudad en la que el autor cursó parte de sus estudios.


Este hombre corpulento pero de maneras suaves y carácter extraordinariamente amistoso, que no encuentra la manera de hacer una pausa en la conversación para salir a fumarse el tan deseado cigarrillo, ha provocado un terremoto literario y social en su país. Alaa al Aswany (El Cairo, 1957) es el autor de El edificio Yacobián (editado en castellano por Maeva y en catalán por Edicions de 1984), una contundente novela (y un exitazo editorial) que ha sacudido la sociedad egipcia por su sincero retrato, en el que se rompen tabúes y se detalla sin tapujos la corrupción, el sexo, la represión policial, la miseria, el fanatismo y la hipocresía moral y religiosa. A través de las vidas de una serie de personajes que residen en un inmueble cairota -el edificio del título-, unos en cómodos apartamentos burgueses y otros en viviendas lumpen en el tejado, Al Aswany disecciona el Egipto moderno y pone en evidencia sus males endémicos. Su dibujo de El Cairo es sensacional y todo amante de la ciudad disfrutará con su impagable descripción. "El Cairo es una ciudad muy literaria", dice el escritor. "Además, cuando una sociedad tiene problemas reales y graves y se halla en un momento delicado y convulso, usualmente es un muy buen marco narrativo. Rusia produjo algunas de sus más grandes novelas en el periodo prerrevolucionario. El Cairo actual es tan buen escenario literario como aquél".
"Me gusta la imagen de que el novelista es como el titiritero de un guiñol; ha de permanecer siempre oculto, y si lo ves, se destruye el espectáculo"
"La falta de democracia en Egipto es la enfermedad; corrupción, pobreza y fanatismo son las complicaciones de esa enfermedad"
La novela de Al Aswany, con más de cien mil ejemplares vendidos y traducida a 19 idiomas, ha llegado al cine -en una costosa producción, para los egipcios, de tres millones de dólares- y el año pasado se estrenó en Egipto. "Marco distancias con la película, que es buena y leal a la novela aunque con cierto aspecto de soap opera. Ha tenido gran éxito y también ha provocado controversia, por parte del Gobierno, como siempre. Ha sido censurada en varios países árabes, entre ellos Túnez". Entre los personajes del edificio figuran Zaki Bey, un hedonista alcohólico, cosmopolita y mujeriego que echa pestes de Nasser y la revolución del 52 y suspira por los viejos tiempos del Club Gezira; Busayna Sayed, una joven dependienta desilusionada que se deja manosear por su jefe a cambio de unos billetes; el culto y homosexual Hatem Rachid, periodista que se dedica a depredar en los bares de alterne gay; Hagg Ezzam, corrupto empresario miembro del Parlamento por el partido en el poder involucrado en el tráfico de drogas, y Taha Shazli, el hijo del portero, que tras ver rechazado su ingreso en la policía se hace militante islámico radical, es detenido, torturado y violado y acaba de terrorista.
La mirada de Al Aswany, admirador de Gabriel García Márquez y del Cuarteto de Alejandría, es a la vez implacable y tierna. Esa mirada, y la deslumbrante facilidad, digna de Taha Hussein, que tiene para describir a gente tan variopinta no son ajenos a la profesión de Al Aswany: dentista. "Es cierto", ríe, "ayuda mucho a conocer a las personas, y además me permite ser independiente económicamente, algo vital para un escritor en Egipto; nunca he cobrado del Gobierno".
La visión que ofrece El edificio Yacobián es dura y hasta sórdida. "Así es, pero muy a menudo en mi país la realidad no es agradable". Sorprende la agitada vida sexual de los personajes. "No sólo en Egipto", ríe el novelista, "la gente es así en todas partes, el sexo se usa para muchas cosas aparte del placer, es esencial para la gente y por tanto lo es también para el novelista". Hombre, para serle sincero, creíamos que eran más mojigatos: la religiosidad, el obligado decoro de las mujeres. "Eso es culpa de la mirada turística. Siempre hay una diferencia entre la imagen y la realidad en una dictadura. En una dictadura siempre se ofrece una imagen gris e hipócrita. Sólo en democracia puede mostrar la gente su imagen real. No es un problema del carácter egipcio, sino de las sociedades árabes bajo dictaduras". Al Aswany utiliza con soltura la palabra dictadura. "¿Le sorprende? Democracia no es un adjetivo como belleza para una mujer. La hay o no la hay. Existe un criterio muy determinado para decir si un régimen es democrático o no. Si hay elecciones libres, respeto a los derechos humanos, si no hay detenidos sin juicio... Aplique estas condiciones a Egipto y saque consecuencias". El autor admite que esa sorprendente franqueza le ha causado problemas en su país, "aunque mínimos, nada comparado con los de la gente que han sido detenidos y torturados".
Al Aswany considera que los males de Egipto son consecuencia de la falta de democracia. "Tengo una mirada médica sobre eso: la falta de democracia es la enfermedad y lo otro, la corrupción, la pobreza, el fanatismo, son las complicaciones de esa enfermedad, resultado de decisiones equivocadas en el tratamiento. En mi novela, el personaje de Taha muestra cómo alguien llega a terrorista: no nace sino que se crea a base de injusticias y humillaciones". La cruda forma en que describe las torturas y vejaciones del joven en comisaría -sodomizado diez veces- hace raro que las autoridades dejen tranquilo a Al Aswany. Por otro lado, a los fundamentalistas no les debe hacer gracia su mirada escéptica de la población egipcia (por no hablar del corrupto sheikh que trata de justificar un aborto con argumentos religiosos). "Creo que el problema me vendrá al final del Gobierno, no del fanatismo religioso, aunque mi última novela, Chicago, aparecida en Egipto en enero, me ha deparado insultos desde ese sector".
Sea como fuere, el novelista, que dice que no está preocupado por su seguridad cuando se le recuerda el acuchillamiento de su admirado Naguib Mahfuz, subraya que el pueblo egipcio es más tolerante de lo que parece. "Hemos convivido con todo tipo de gente y la historia nos ha hecho muy flexibles". El edificio Yacobián, esa mezcla de 13 Rue del Percebe y Arriba y abajo en versión literaria y cairota, parece una metáfora de la sociedad egipcia. "Puede verse así, pero no lo escribí pensando en ello. Cuando escribo novelas tengo claro que es eso lo que hago y cuando quiero hablar de política escribo artículos. Mi motivación era diferente en El edificio Yacobián, dar vida a unos personajes y seguirles. Eso, claro, lleva a presentar defectos de la sociedad y la política, pero no es el objetivo". Pese a que algún personaje, especialmente Zaki, expresa ideas muy parecidas a las suyas, Al Aswany subraya que no describe su opinión en la novela. "Me gusta la imagen de que el novelista es como el titiritero de un guiñol, ha de permanecer siempre oculto del público y si lo ves se destruye el espectáculo

martes, 31 de enero de 2012

"Ella,que todo lo tuvo" (Ángela Becerra)

Ángela Becerra Acevedo nació en Cali, Colombia, en 1957. Estudió diseño publicitario y comunicación. En 1988 se trasladó a España, donde ejerció de vicepresidenta creativa de una prestigiosa agencia de publicidad de Barcelona. Sin embargo, en el año 2000 decidió dejarlo todo, y abandonó veinte años de carrera publicitaria para dedicarse a la escritura.

Considerada la iniciadora del idealismo mágico, utiliza elementos mágicos para describir experiencias realistas y urbanas, su estilo fluido y poético habla de la condición humana, el amor, la locura, el poder, el erotismo y la dualidad.

Su novela De los amores negados obtuvo el Latino Literary Award en 2004 en el apartado de novela romántica; El penúltimo sueño obtuvo el Premio Azorín y fue considerado el mejor libro colombiano de ficción en 2005. Es columnista del diario ADN y sus obras se traducen a más de dieciséis idiomas, siendo la colombiana más leída después de Gabriel García Márquez. También cultiva la poesía, como atestigua el compendio Alma abierta.

Ella, que todo lo tuvo de Ángela Becerra:
Tras sufrir un grave accidente, Ella no vuelve a escribir. Derrotada y perdida, emprende un viaje a Florencia en busca de una fascinante historia que le contó su padre y que quiere convertir en novela. En su afán por sentirse viva, crea un enigmático y silencioso personaje, La Donna di Lacrima, que recibe en un soberbio ático de la vía Ghibellina a hombres que le cuentan su vida y adoran su cuerpo y su silencio. Nadie reconocerá en ésta a la solitaria y triste escritora que restaura libros y visita cada tarde a las siete la antigua librería del Mercato Nuovo donde otro ser, un librero tan solitario y misterioso como ella, la espera.

miércoles, 18 de enero de 2012

"Opiniones de un payaso"...... (Heinrich Böll)

Opiniones de un payaso

Opiniones de un payaso presenta la historia de Hans Schnier, un payaso de profesión, ateo, a quien le ha sido vedada la felicidad.
A través de las opiniones, reflexiones, recuerdos y diálogos telefónicos de Schnier en su apartamento de Bonn, al que ha llegado hace unos pocos días y por primera vez desde que su mujer, Marie, lo ha dejado, la novela construye un retrato fiel y minucioso de una época difícil para Alemania, los tiempos de posguerra, los días transcurridos después del fin de la Segunda Guerra Mundial y el nacionalsocialismo, la construcción del Muro de Berlín y otros sucesos de suma importancia para toda la humanidad. Además de ello, Böll, con una elaborada ironía, realiza una crítica a la sociedad religiosa de Alemania, tanto la católica como la protestante. Todo ello desde la voz de un payaso desencantado, en el temprano declive (tiene veintiocho años) de su vida


Otros nombres: Heinrich Teodor Böll
País: Alemania
Nacimiento: Colonia, 21 de diciembre de 1917
Defunción: Langenbroich, 16 de julio de 1985
Terminados sus estudios secundarios, comenzó a trabajar en una librería al tiempo en que también comenzó a escribir. Meses más tarde, trabajó en un campo militar con el fin de estudiar, consiguiendo iniciar estudios de Filología Germánica y Clásica en la Universidad de Colonia, estudios interrumpidos al ser movilizado. Durante la segunda Guerra Mundial, combatió y fue herido en Francia, Rumanía, Hungría y la Unión Soviética, siendo hecho prisionero por las tropas estadounidenses en 1945; liberado meses después, marchó a Colonia donde continuó con su labor literaria. Fue presidente del PEN Club alemán y posteriormente del PEN Club internacional, y en1972, obtuvo el Premio Nobel de Literatura.
Todos los libros y obras de Heinrich Böll
1979
1974 (2010)
1971 (2011)
1966
1964
1963 (2002)
1960
1957
1955
1954
1953
1953
1951
1949 (2011)

"El libro de los abrazos"...... (Eduardo Galeano)

Eduardo Germán María Hughes Galeano (Montevideo, 3 de septiembre de 1940), conocido como Eduardo Galeano, es un periodista y escritor uruguayo, ganador del premio Stig Dagerman. Es considerado como uno de los más destacados escritores de la literatura latinoamericana.
Sus libros más conocidos, Memoria del fuego (1986) y Las venas abiertas de América Latina (1971), han sido traducidos a veinte idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia. Niega ser un historiador:
"Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable".

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lunes, 9 de enero de 2012

"El último Encuentro" de ( Sandor Marai )

Sándor Károly Henrik Grosschmid de Mára, conocido como Sándor Márai, nació en Kassa (hoy en Eslovaquia), una pequeña localidad del antiguo Reino de Hungría, en aquel momento conformante de la potencia mundial, el imperio AustroHungaro, desaparecido tras ser derrotado en la primera guerra mundial. Descendiente de una familia acomodada de origen sajón, su infancia y su pubertad fueron algo conflictivas, ya que se escapó de casa varias veces y por ello fue ingresado en un internado religioso. Posteriormente se instaló en Leipzig para estudiar periodismo, carrera que abandonó. Durante su juventud viajó por Europa, sobre todo por Europa Central, y visitó París, la capital cultural de la época, donde convivió con algunos de los representantes más destacados de las vanguardias estéticas del momento.

Biografía

Tras decantarse en un principio por escribir en alemán (lengua que dominaba desde pequeño), se decidió finalmente por su lengua materna, el húngaro, y en 1928 se instaló en el pequeño barrio de Krisztinaváros, en Budapest.
Durante la década de 1930 se labró un gran prestigio por la claridad y precisión de su prosa de estilo realista, prestigio que pocos años después era casi comparable al de Thomas Mann o Stefan Zweig. Sus obras se vendían por cientos y se traducían a numerosos idiomas.
Si bien alabó con entusiasmo los Acuerdos de Viena, en los que la Alemania nazi obligó a Checoslovaquia y a Rumanía a devolver a Hungría parte de los territorios perdidos por ésta en el Tratado de Trianon, escribió contundentes artículos en contra del nazismo y se declaró "profundamente antifascista", algo poco recomendable en la Hungría del momento. No obstante, su inmensa fama lo tuvo a salvo de represalias de calado.
Su estrella empezó a apagarse con la ocupación soviética de Hungría y con el establecimiento del régimen comunista. Tildado de "burgués" por los comunistas, Márai abandonó definitivamente su país en 1948 y, tras una breve estancia en Italia, emigró a Estados Unidos. La subsiguiente prohibición de su obra en Hungría hizo caer en el olvido a quien en ese momento estaba considerado uno de los escritores más importantes de la literatura centroeuropea. Así, habría que esperar varios decenios, hasta el ocaso del comunismo, para que este escritor fuese redescubierto en su país y en el mundo entero. Márai se quitó la vida en 1989 en San Diego, California, pocos meses antes de la caída del Muro de Berlín.
Aunque Sándor Márai destacó sobre todo por su obra narrativa, también escribió poesía, teatro y ensayo, además de múltiples colaboraciones periodísticas, entre las que se encuentran algunas de las primeras reseñas sobre las obras de Franz Kafka. En sus novelas, escritas originariamente en húngaro y cuidadosamente desarrolladas, Marai analiza la decadencia de la burguesía húngara durante la primera mitad del siglo, en títulos como Divorcio en Buda, El último encuentro o La herencia de Eszter. Además de sus novelas, Marai escribió libros de memorias que retratan las convulsiones sufridas por Hungría durante la primera mitad del siglo XX, como la Primera Guerra Mundial (retratada en Confesiones de un burgués) o las invasiones del ejército nazi, primero, y soviético, después (en ¡Tierra, tierra!).

El último encuentro de Sándor Márai:

La búsqueda de la verdad como fuerza liberadora, como soporte ético imprescindible para sobrellevar el transcurso de una vida, está en el centro de esta novela magistral, que tras permanecer en el olvido durante más de cincuenta años fue rescatada por la prestigiosa editorial italiana Adelphi y se colocó rápidamente en el primer puesto de las listas de libros más vendidos de Italia. La tremenda exactitud de su prosa, apenas atemperada con un barniz de refinada melancolía, unida a la vigencia de sus propuestas morales, sitúa a Sándor Márai entre los grandes escritores europeos de este siglo. Un pequeño castillo de caza en Hungría, al pie de los Cárpatos, donde alguna vez se celebraron elegantes veladas y cuyos salones decorados al estilo francés se llenaban de la música de Chopin, ha cambiado radicalmente de aspecto.
 
  El esplendor de antaño ya no existe, todo anuncia el final de una época. Dos hombres mayores, que de jóvenes habían sido amigos inseparables, se citan a cenar tras cuarenta años sin verse. Uno ha pasado mucho tiempo en Extremo Oriente, el otro, en cambio, ha permanecido en su propiedad. Pero ambos han vivido a la espera de este momento, pues entre ellos se interpone un secreto de una fuerza singular. Todo converge en un duelo sin armas, aunque tal vez mucho más cruel, cuyo punto en común es el recuerdo imborrable de una mujer. La tensión aumenta, línea tras línea, hasta que se hace casi insoportable, pero la prosa continúa, implacable, precisa, fiel reflejo del empeño de los protagonistas por hurgar hasta en lo más recóndito de sus almas, allí donde se encuentran esas verdades cuyo descubrimiento provoca, al mismo tiempo, un insoslayable dolor y un incontenible impulso vital.